"Te amaré, oh Señor,
fortaleza mía."
Salmo 18: 1
El salmo 18 es un texto de alabanza que guarda relación con los tiempos de persecución por parte del rey Saúl contra David, hijo menor de Jesé, ungido por el profeta Samuel como futuro rey de Israel cuando era un jovencito dedicado al pastoreo.
Al ser protegido enormemente por Jehová y su pueblo el salmista manifiesta su gratitud al Altísimo, haciéndole una promesa de su perenne adoración expresada a través de la confesión ante personas pertenecientes a otras naciones o culturas distintas a la judía, o los cánticos de alabanza. Es un salmo que exalta mucho las extraordinarias hazañas realizadas por Jehová durante una época marcada por las pugnas y contrariedades por el poder en el antiguo Israel.
"En mi angustia llamé al Señor y clamé a mi Dios. El oyó mi voz desde su templo, y mi clamor llegó delante de él, a sus oídos" (Salmo 18: 6)
De modo que nuestro patriarca celestial Jehová presenta cualidades precisas al nosotros pasar por experiencias de agobio, opresión:
* Es la roca y castillo del hombre angustiado que no sabe adónde recurrir. Su poder de respuesta está por encima de cualquier súplica que algún creyente le haga en momentos de incertidumbre o dificultad. Por ello es el sustento del individuo con entereza.
* Es el libertador. Su amor sin límites hacia nosotros lo lleva a producir la ruptura de los factores opresivos a nuestro espíritu, conduciéndonos a un nuevo estado definido por su estabilidad y transformación espiritual.
* Es fuerte escudo. Su auxilio nos confiere una gran protección en las adversidades amenazantes a nuestra integridad. El tiene la facultad de derribar, enaltecer, deteriorar o consolidar aquello que es objeto de su atención, a fin de que corresponda con su divino propósito.
* Es "cuerno de salud". En la cultura hebrea la expresión "cuerno de salud" quiere decir la absoluta confianza en su protección. El cuerno representa el símbolo, fuerza, autoridad y poder que emana de Dios.
* Es bordón y refugio cuando nos atemorizan "torrentes de Belial". Es decir, bordón significa una vara o bastón que nos ayuda a caminar con firmeza y equilibrio cuando pasamos por momentos de peligro o grandes dificultades las cuales nos pueden hacer tambalear. El alma angustiada tan solo debe acudir al amparo del Altísimo, quien siempre nos escucha. Cuando el salmista afligido dice: "y torrentes de Belial me atemorizaron" (Salmo 18: 4) expresa su fragilidad personal ante aquello que lo está abrumando completamente y no puede eludir.
* Es el Señor. Es decir, Aquel que tiene el dominio, control y señorío sobre los elementos de la naturaleza, las personas y los extraordinarios seres celestiales.
"Porque todos sus juicios estuvieron delante de mí, y no aparté de mí sus estatutos" (Salmo 18: 22)
Desde luego que de la misma manera que las fuerzas naturales o las celestiales reflejan el estado emocional y las metas de la divinidad, asimismo responde las peticiones de sus fieles inmersos en intensos estados de angustia desde su inconmensurable nivel.
De acuerdo al salmista, Dios Padre ampara incondicionalmente a quien guarda sus caminos, no permite que lo domine la maldad, tiene por delante sus preceptos, no hace caso omiso a su Palabra, en fin, de quien El tiene un buen concepto desde sus alturas. Es una acción recíproca de amor procedente del Excelente Pastor a su oveja fiel.
A la persona que hace esfuerzos sinceros de aproximación al Eterno, El le va perfeccionando sus caminos; le concede su fortaleza y señorío; lo bendice con triunfos, paz, prosperidad y protección ampliada a su descendencia; hace grandes cosas revelando su trascendental presencia, para Su glorificación.
Duinka Leal

