lunes, 16 de febrero de 2026

Porque eterno es su trono

 














"Tu trono, oh Dios,
eterno y para siempre,
vara de justicia,
la vara de tu reino."

Salmo 45: 6

 Lleno de poesía, lirismo y emotividad, el salmo 45 describe la experiencia del amor romántico manifestado en dulces melodías con cánticos especialmente dedicadas a Dios y a su rey, ambos generadores de memorables e inapreciables momentos de celebración, felicidad y afectividad.

 "Al Vencedor: sobre Sosanim (lirios), a los hijos de Coré: Masquil: canción de amores" (Salmo 45)

 Al inicio, el texto indica que el salmo está dirigido "Al Vencedor: sobre Sosanim (lirios), a los hijos de Coré: Masquil: canción de amores". Esto quiere decir que es una composición plena de romanticismo que trae consigo una intención formativa, exaltadora del heroísmo del rey de Israel quien ha triunfado en una de sus recientes batallas.

 Expresándole su afectuosa admiración lo rodea de lirios "Sosanim", es decir, "Shoshannim", flor que en la cultura hebrea simboliza la pureza del amor, la elegancia, la belleza y majestad asociada a su reino. Igualmente, al término se le atribuye una obra musical creada mediante un instrumento que lleva el mismo nombre.

 Los hijos de Coré eran los que conformaban la familia de los levitas, quienes además de dedicarse a la instrucción religiosa eran los responsables de  organizar e interpretar los cantos de alabanza y adoración a Jehová en el templo.

 "Amaste la justicia y aborreciste la maldad; por tanto te ungió Dios, el Dios tuyo, con óleo de gozo más que a tus compañeros" (Salmo 45: 7)

 En virtud de lo compartido por el salmista, el máximo gobernante del pueblo israelita era una persona a quien el Bendito, mirándolo con amor desde su trono celestial, le derramó su gracia a modo de deferencia por su obediencia, adhesión, reverencia y apoyo incondicional a sus preceptos.

 Naturalmente, esto se vio reflejado en su experiencia con triunfos militares, paz ciudadana, expansión territorial, mayores intercambios comerciales, incremento de sus riquezas naturales, prosperidad a sus pobladores, la continuidad de su gobierno a sus descendientes al igual que encuentros sociales con nuevas relaciones, entre las cuales en muchos casos surgieron bonitos romances que acabaron en bodas.

 En tiempos antiguos, la conquista de nuevos espacios le confería al rey y a su corte mayores dominios; hacían actos solemnes de audiencia a otros jefes de gobierno quienes presentaban a sus hijas con cándidas intenciones sentimentales en un cálido ambiente de hermandad. En esa época los reyes podían tener varias esposas y concubinas, de quienes procedían sus numerosas familias.

 Este salmo es muy alegórico a cómo es la relación del Padre eterno con su fiel linaje. El Poderoso en batallas sabe recompensar con agradables estaciones al alma humilde que lo sigue en distintas etapas de su vida; El siempre nos enseña que está dispuesto a tener gestos bondadosos para con nosotros, ya que desea construir lazos firmes de cariño imperecedero. Su amistad es, sin duda, la mayor de las bendiciones.

 El sublime "Libro de los Salmos" nos transmite que de la misma manera que existen momentos de dolor, aflicción o pérdidas que nos conducen a actos de súplica, del mismo modo surgen períodos de alegrías, fiestas o celebraciones las cuales nos convocan al reconocimiento de la honra, la honorabilidad y el esplendor del Rey de la gloria.

 El masquil concluye con una grata promesa, reflejo de su lealtad hacia su Dios y a su rey: "Haré perpetua la memoria de tu nombre en todas las generaciones; por lo cual pueblos te alabarán eternamente y para siempre" (Salmo 45: 17).

Duinka Leal

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