jueves, 16 de julio de 2026

Con la mirada en el cielo





"A ti alcé mis ojos,
a ti que habitas en los cielos"

Salmo 123: 1

 "Amado Señor, Dios Padre, alzo mi vista al cielo, tu hogar, anhelando la radiante luz de tu presencia que todo lo ilumina, todo lo trasciende, todo lo supera. Como siervo fiel me quedo esperando la respuesta de tu misericordia con la mirada puesta en lo alto, sabiendo que sabes ayudar a los humildes que padecen duras circunstancias de aflicción las cuales por sí mismos nunca podrán resolver: "Ten misericordia de nosotros, oh Señor; porque estamos muy hastiados de menosprecio" (Salmo 123: 3).

 Este salmo nos enseña a levantar la vista hacia el lugar en donde habita el Altísimo especialmente cuando las experiencias terrenales sean muy opresivas al punto de no encontrar ninguna solución posible que nos alivie la existencia.

 Favorablemente, el Eterno, para quien no hay imposibles, es un ser de honor quien ve de cerca al creyente de humilde corazón, por lo que siempre tendrá una satisfactoria respuesta concedida desde su altura espiritual.


Duinka Leal

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