viernes, 1 de julio de 2016

Compromiso



Con Dios, sagrado Creador de todo lo existente por su amor.

Con la vida, don que nos permite ser para hacer valorando el altruismo.

Con la familia, nuestra continuidad existencial.

Con la infancia, especialmente aquella que requiere de nuestro afecto y atención.

Con el estudio, en la búsqueda de sabiduría y orientación.

Con los Derechos Humanos, a fin de contribuir con una nueva humanidad basada en su supremo derecho a la realización.

Con el trabajo, fuente ética de prosperidad y expansión tanto individual como colectiva.

Con la amistad, hermandad para lo bondadoso.

Con el amor, que nos cohesiona hacia el bello ideal de la felicidad.

Con la paz, profundo anhelo del mundo.

Duinka Leal

miércoles, 1 de junio de 2016

La niñez y sus derechos esenciales


                 
 
" Una rosa obtiene su color y fragancia de la raíz, y el hombre su virtud de su infancia."
   Austin O' Malley

  
  Considerar el valor humano de los niños y sus derechos humanos esenciales puede representar una sensible oportunidad para expresar nuestra solidaridad hacia los menores actualmente afectados por dolorosos estados de guerra, en diferentes partes del mundo. 



  Declaración de Ginebra sobre los Derechos del Niño


   Este fundamental texto defiende los derechos de la niñez, teniendo presentes las exigencias humanitarias de los niños afectados durante la Primera Guerra Mundial (1914-1918). Adoptado por la Sociedad de Naciones, institución precedente a la Organización de Naciones Unidas en 1924, constituye uno de los documentos históricos primordiales a favor de la infancia en el planeta.

1- El niño debe ser puesto en condiciones de desarrollarse normalmente desde el punto de vista material  
     y espiritual.

2- El niño hambriento debe ser alimentado, el niño enfermo debe ser atendido; el niño deficiente debe ser
    ayudado, el huérfano y abandonado debe ser recogido y ayudado.

3- El niño debe ser el primero en recibir socorro en caso de calamidad.

4- El niño debe ser puesto en condiciones de ganarse la vida y debe ser protegido de cualquier
    explotación. 

5- El niño debe ser educado inculcándole el sentimiento del deber que tiene que poner sus mejores  
    cualidades al servicio del prójimo.


  Declaración de los Derechos del Niño (ONU, 20 de noviembre de 1959) 


  Sustentada en el texto madre de la Declaración de Ginebra sobre los Derechos del Niño, y aprobada unánimemente por los Estados miembros de la Organización de las Naciones Unidas de ese tiempo, valora los derechos de los niños y niñas en su integralidad como personas en la sociedad, es decir, en el ámbito espiritual, intelectual, social y físico.

1- El derecho a la igualdad, sin distinción de raza, religión, idioma, nacionalidad, sexo, opinión política.

2- El derecho a tener una protección especial para el desarrollo físico, mental y social.

3- El derecho a un nombre y a una nacionalidad desde su nacimiento.

4- El derecho a una alimentación, vivienda y atención médica adecuada.

5- El derecho a una educación y a un tratamiento especial para aquellos niños que sufren alguna
    discapacidad mental o física.
 
6- El derecho a la comprensión y al amor de los padres y de la sociedad.

7- El derecho a actividades recreativas y a una educación gratuita. 

8- El derecho a estar entre los primeros en recibir ayuda en cualquier circunstancia.

9- El derecho a la protección contra cualquier forma de abandono, crueldad y explotación.
   
10- El derecho a ser criado con un espíritu de comprensión sexual, tolerancia, amistad entre los pueblos
      y hermandad universal.

  Estimar con sentido de fraternidad estos valiosos principios, manifestados en ambos tratados los cuales representan la evolución del pensamiento de la infancia y su valor humano esencial en el mundo, es reconocer, especialmente con respecto a los niños y niñas que sufren los duros efectos de los conflictos bélicos, su inestimable derecho a mirar el rostro de la bondad para iniciar nuevos ciclos de paz, esperanza y bienaventuranza en sus vidas.
                                                                                                                                          
Duinka Leal
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* Imagen: Sophie Gengembre Anderson ( París, Francia, 1823 - Falmouth, Reino Unido, 1903 ).
                            

domingo, 1 de mayo de 2016

Ave María - Libera


Madre de misericordia, bendícenos                                      Con amor - With love


             

miércoles, 6 de abril de 2016

Sagrada paz





  Considera tu paz interior el valor más sagrado a preservar en tu vida, el cual solo tiene base verdadera cuando colocas ante todo a Dios y su voluntad en tu existencia. Sea cual sea la circunstancia por la cual estés atravesando, el cultivo de tu armonía interior será el inicio de nuevas etapas en ti. En los momentos de dificultades, sostenla; al perderla, recupérala; al tenerla, valórala; ante cualquier decisión que vas a tomar, sobre todo si tendrá efectos en el campo de experiencia de otras personas, parte de ella misma, de la tranquilidad. 

   La paz es un fruto del amor de Dios, un don que nos concede. Sus fuentes son el silencio interior, la oración y la Acción de Gracias. Su principio es la no perturbación hasta llegar a ser seres humanos pacificadores y, desde este modo, poder favorecer con acciones constructivas nuestro entorno personal, familiar, comunal y social.

" El Señor nos llene de fuerzas y nos bendiga con su paz " - Salmos 29:11

                                                                                                                                             Duinka Leal