domingo, 1 de febrero de 2026

Bonitos corazones

Con sentimientos que nos hagan más sensibles...

Pensamientos que nos lleven a ser más nobles...

Impregnados de inspiraciones que nutran nuestra capacidad de dar amor...

Y actos que afirmen nuestro sentido natural de cultivar la sincera amistad, como lo es el corazón de Dios...

Bonitos corazones, llenos de afectividad. Muchas bendiciones iluminen sus caminos, Amén.


Duinka Leal 

 




viernes, 16 de enero de 2026

Promesa de fidelidad

 




















"Te amaré, oh Señor,
fortaleza mía."

Salmo 18: 1

 El salmo 18 es un texto de alabanza que guarda relación con los tiempos de persecución por parte del rey Saúl contra David, hijo menor de Jesé, ungido por el profeta Samuel como futuro rey de Israel cuando era un jovencito dedicado al pastoreo.

 Al ser protegido enormemente por Jehová y su pueblo el salmista manifiesta su gratitud al Altísimo, haciéndole una promesa de su perenne adoración expresada a través de la confesión ante personas pertenecientes a otras naciones o culturas distintas a la judía, o los cánticos de alabanza. Es un salmo que exalta mucho las extraordinarias hazañas realizadas por Jehová durante una época marcada por las pugnas y contrariedades por el poder en el antiguo Israel.

 "En mi angustia llamé al Señor y clamé a mi Dios. El oyó mi voz desde su templo, y mi clamor llegó delante de él, a sus oídos" (Salmo 18: 6)

 De modo que nuestro patriarca celestial Jehová presenta cualidades precisas al nosotros pasar por experiencias de agobio, opresión:

 * Es la roca y castillo del hombre angustiado que no sabe adónde recurrir. Su poder de respuesta está por encima de cualquier súplica que algún creyente le haga en momentos de incertidumbre o dificultad. Por ello es el sustento del individuo con entereza.

 * Es el libertador. Su amor sin límites hacia nosotros lo lleva a producir la ruptura de los factores opresivos a nuestro espíritu, conduciéndonos a un nuevo estado definido por su estabilidad y transformación espiritual.

* Es fuerte escudo. Su auxilio nos confiere una gran protección en las adversidades amenazantes a nuestra integridad. El tiene la facultad de derribar, enaltecer, deteriorar o consolidar aquello que es objeto de su atención, a fin de que corresponda con su divino propósito.

 * Es "cuerno de salud". En la cultura hebrea la expresión "cuerno de salud" quiere decir la absoluta confianza en su protección. El cuerno representa el símbolo, fuerza, autoridad y poder que emana de Dios.

 * Es bordón y refugio cuando nos atemorizan "torrentes de Belial". Es decir, bordón significa una vara o bastón que nos ayuda a caminar con firmeza y equilibrio cuando pasamos por momentos de peligro o grandes dificultades las cuales nos pueden hacer tambalear. El alma angustiada tan solo debe acudir al amparo del Altísimo, quien siempre nos escucha. Cuando el salmista afligido dice: "y torrentes de Belial me atemorizaron" (Salmo 18: 4) expresa su fragilidad personal ante aquello que lo está abrumando completamente y no puede eludir.

 * Es el Señor. Es decir, Aquel que tiene el dominio, control y señorío sobre los elementos de la naturaleza, las personas y los extraordinarios seres celestiales.

 "Porque todos sus juicios estuvieron delante de mí, y no aparté de mí sus estatutos" (Salmo 18: 22)

 Desde luego que de la misma manera que las fuerzas naturales o las celestiales reflejan el estado emocional y las metas de la divinidad, asimismo responde las peticiones de sus fieles inmersos en intensos estados de angustia desde su inconmensurable nivel.

 De acuerdo al salmista, Dios Padre ampara incondicionalmente a quien guarda sus caminos, no permite que lo domine la maldad, tiene por delante sus preceptos, no hace caso omiso a su Palabra, en fin, de quien El tiene un buen concepto desde sus alturas. Es una acción recíproca de amor procedente del Excelente Pastor a su oveja fiel.

 A la persona que hace esfuerzos sinceros de aproximación al Eterno, El le va perfeccionando sus caminos; le concede su fortaleza y señorío; lo bendice con triunfos, paz, prosperidad y protección ampliada a su descendencia; hace grandes cosas revelando su trascendental presencia, para Su glorificación.


Duinka Leal


jueves, 1 de enero de 2026

Amado Buen Pastor






 







 Amado Buen Pastor, nuestro Señor Jesucristo, hoy quiero ofrecerte este nuevo año que comienza. Te doy gracias por tu presencia en mi existencia y en la de todo aquel que te reconoce en la suya como el Hijo de Dios, su Mediador.

 Te agradezco tu tierno abrazo a cada una de tus ovejas, tu indispensable inspiración, tu eterno amor. Enséñanos a reconocer tu voz, a verte siempre delante de nosotros, a permanecer gustosos en nuestro redil silenciosos, obedientes, humildes, dispuestos a hacer la voluntad del Padre, muy cerca de ti.

 Capacítanos para desconocer aquello que se opone a tu guía en nuestra vida espiritual, en cambio orientanos para saber apreciar naturalmente tu radiante luz, portadora de la vida en abundancia que se encuentra en los pastos siempre reservados a quienes te siguen con fidelidad.

 Eres la puerta de las ovejas, Señor. Eres quien da la vida por cada una. Eres quien nos sostiene en espíritu. Gracias por permitirnos seguir tu camino, en tu  dirección.

 Sea este 2026 un preciado tiempo que haga cada vez más fecundo el lazo que nos permite permanecer enraizados en ti, bendito Jesús. Amén.


Duinka Leal