martes, 16 de diciembre de 2025

A Dios sea siempre nuestra alabanza


"Alaben el Nombre del Señor,
porque solo su Nombre es elevado,
su gloria es sobre tierra y cielos."

Salmo 148: 13


 Este bonito y animado salmo de alabanza convoca a toda la creación a glorificar el Nombre del Señor. El salmista nos invita a reconocer con júbilo, gratitud, admiración y exaltación al que vive por los siglos de los siglos, Alto y Excelso Jehová.

 La alabanza, un acto de amor con reconocimiento

 Cuando alabamos a Dios le expresamos nuestra adoración. Así le reconocemos mediante la lectura rezada de salmos, canciones, oraciones, meditaciones, escritos, etc., lo que El significa desde sí mismo para nosotros. Le recordamos que a Él le debemos absolutamente todo, sin su presencia e influencia espiritual no somos nadie.

 Un modo particular de adorarle es honrando su Nombre; con humildad y natural reverencia invocarlo, convocándolo a que entre en nuestras vidas y se establezca con sus maravillosas cualidades, al dador de toda grata bendición.

 Al Altísimo le complace mucho que le adoremos, de hecho El lo pide a través de las Sagradas Escrituras en lo expuesto por los profetas. Tan solo a El le corresponde nuestra adoración, algo que nos retribuye con la deferencia otorgada de sus bendiciones.

 También nos anima a pensar y actuar de acuerdo con todo aquello digno de alabanza, es decir, todo lo virtuoso, noble, altruista, bondadoso, generoso, lo lleno de Dios. Proceder de esta manera gradualmente nos convierte en merecedores de Su receptividad, atención celestial. El poseedor del reino, el poder y la gloria recibe con beneplácito la alabanza de quienes hacen un sincero esfuerzo por ser espiritualmente mejores cada día, renunciando al enaltecimiento de la personalidad para darle paso al espíritu.

 "El ensalzó el cuerno de su pueblo, alabénle todos sus misericordiosos, los hijos de Israel, el pueblo a él cercano. Alelujah " (Salmo 148: 14)

 La expresión "ensalzar el cuerno de un pueblo" se refiere a una acción simbólica de transmisión de autoridad del cielo a la tierra. El cuerno representa el peso de Su poder delegado a una persona, grupo, tribu o nación determinada con el fin de cumplir una misión providencial específica. Cuando Dios procede de ésta manera, los receptores son dotados del poderío, ascendencia o capacidad de producir cambios a partir de sus alcances concedidos. Significa Su divina intervención dirigida a transformar alguna situación de acuerdo a su aspiración.

 El salmo culmina con un firme Alelujah, lo que quiere decir: "Alabad a Yahvé, o Alabad al Señor".

Duinka Leal 


No hay comentarios:

Publicar un comentario