lunes, 29 de diciembre de 2025

Extensivos deseos de paz y felicidad

La felicidad espiritual es esencial 

 





 








 Los niños, la parte más sensible de todas las sociedades, merecen recibir todo el cariño, la atención y el calor humano de sus respectivos núcleos familiares, comunidad e instituciones públicas y privadas.

El abrazo nutre el alma
 La etapa de la infancia es la de mayor significación en su formación como personas porque en ella se construyen las bases de la personalidad. Durante la niñez se deben formar los valores espirituales, los principios éticos y morales al igual que fomentar las primeras cualidades, virtudes o talentos que hacia el futuro los convierten en seres humanos constructivos, productivos, humanistas y realizados para vivir una existencia orientada a lo bueno, noble, bonito y trascendente.

 El alma de cada hombre y de cada mujer tiene sus raíces en los procesos acontecidos cuando eran pequeños. Aunque en nuestra adultez podemos hacer cambios y ajustes correctivos con respecto a la nueva asimilación de aquello traumático, sufrido o agradable vivido en la época de la niñez, siempre quedan sensibles secuelas internas que nos acompañan muy por dentro en el trascurso de la vida.

 
Siempre hay razones para sonreír 
Desafortunadamente, los estados de guerra o de ocupación militar son terribles circunstancias las cuales lesionan sensiblemente esta etapa. Como se activan todos los mecanismos de destrucción posibles contra un grupo étnico determinado se anulan los factores, oportunidades o derechos que les correspondían recibir plenamente. Tristemente se pierde el espacio y con él la infraestructura habitacional, de servicios públicos básicos; desaparecen instituciones fundamentales como la escuela, el hospital, la iglesia, la mezquita o la sinagoga, y el tiempo cronológico e histórico se ve absolutamente alterado por esta trágica experiencia.

 Por esto se les desea a los muy sufridos infantes del mundo pertenecientes a las regiones geográficas afectadas por estos severos conflictos bélicos un nuevo año 2026 con mejores horizontes para:

Desarrollar sus talentos ayuda
* Nuevos acuerdos fructíferos de paz

* Activación de fecundas misiones y exitosas mesas de diálogos de pacificación.

* Apertura efectiva de amplios, continuados y solidarios corredores humanitarios.

* Creación de alternativos espacios religiosos, templos y casas de oración.

* Oportunidades afectivas de celebración de cumpleaños, reuniones y compartir a realizarse durante fechas de importancia cultural para cada civilización.

 * Un ejercicio del Periodismo o de la Comunicación Social que los ayude a superar o al menos a sobrellevar esos tiempos difíciles.

 * Programas que estimulen el crecimiento de sus inteligencias y su salud emocional.

  * Que nunca falte la calidez del abrazo en familia y el de su comunidad.

 Abundantes bendiciones lleguen a sus existencias en el venidero 2026, queridos niñitos!


Duinka Leal


En la infancia se inculcan las virtudes humanas 


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